Informacion

Sensibilidades sensoriales: niños y adolescentes con trastorno del espectro autista.

Sensibilidades sensoriales: niños y adolescentes con trastorno del espectro autista.

Acerca de las sensibilidades sensoriales y el trastorno del espectro autista

Los niños con trastorno del espectro autista (TEA) pueden ser demasiado sensibles o poco sensibles al ruido, la luz, la ropa o la temperatura. Sus sentidos (vista, oído, tacto, olfato y gusto) absorben demasiada o muy poca información del entorno que los rodea.

Por lo general, los niños en desarrollo también tienen sensibilidades sensoriales, pero a menudo las superan. Estas sensibilidades tienden a durar más en niños con TEA, aunque disminuyen con el tiempo.

No todos los niños con TEA tienen sensibilidades sensoriales, pero algunos niños pueden tener varios.

Cuando los niños con TEA son demasiado sensible o exagerado a las experiencias sensoriales, se llama hipersensibilidad. Estos niños pueden taparse los oídos cuando escuchan ruidos fuertes o solo comen alimentos con cierta textura.

Cuando los niños son poco sensible o poco reactivo a su entorno, se le conoce como hiposensibilidad. Estos niños pueden usar ropa gruesa en un día caluroso o frotar repetidamente sus brazos y piernas contra cosas.

Algunos niños pueden tener sobresensibilidades y subensibilidades en diferentes sentidos, o incluso en el mismo sentido. Por ejemplo, pueden ser demasiado sensibles a algunas frecuencias de sonido y poco sensibles a otras.

Los problemas sensoriales también pueden afectar a toda la familia de un niño. Por ejemplo, si un niño es demasiado sensible al ruido, puede limitar a dónde va su familia o el tipo de actividades que realiza su familia.

Signos de sensibilidades sensoriales.

Los signos externos de las sensibilidades sensoriales varían dependiendo de si su hijo es hipersensible o poco sensible. Aquí hay algunos ejemplos de diferentes sensibilidades sensoriales:

  • Visión: a su hijo le pueden gustar los colores brillantes o entrecerrar los ojos cuando está al sol
  • Toque: a su hijo le gustaría sentir diferentes texturas, o frotar sus brazos y piernas contra cosas, o no como etiquetas en el interior de la ropa.
  • Gusto: su hijo puede ser quisquilloso o quisquilloso con la comida, y solo come alimentos de ciertas texturas o colores, o puede disfrutar comer alimentos con sabores fuertes como cebollas y aceitunas.
  • Oler: su hijo puede oler todo o quejarse de los olores.
  • Sonar: es posible que su hijo no pueda soportar estar en un ambiente ruidoso, o cubrirse los oídos para bloquear ruidos fuertes, o que constantemente necesite música.
  • Sentido de posición: puede parecer que su hijo se 'arroja' sobre las personas o se pone de puntillas.
  • Sensación de equilibrio: su hijo puede tener un equilibrio inestable o ser muy ágil.
  • Sentido del movimiento: su hijo podría moverse de una manera mal planificada y descoordinada.
  • Temperatura: es posible que su hijo quiera usar ropa abrigada en el calor del verano, o no sentir el frío y usar pantalones cortos en invierno.
  • Dolor: su hijo podría ignorar las lesiones o tener una respuesta tardía a la lesión, o podría reaccionar de forma exagerada a pequeñas heridas.

Ayudar a su hijo con sensibilidades sensoriales.

Lo que haga para ayudar a su hijo con el trastorno del espectro autista (TEA) y las sensibilidades sensoriales depende de cómo reaccione su hijo al medio ambiente.

Si su hijo es fácilmente abrumado por entorno, puedes probar lo siguiente:

  • Tenga un "espacio tranquilo" al que pueda ir su hijo cuando se sienta abrumado.
  • Déle a su hijo tiempo adicional para comprender lo que está diciendo.
  • Presente a su hijo a nuevos lugares en momentos de tranquilidad, aumentando gradualmente la cantidad de tiempo que pasa allí en visitas posteriores.
  • Deje que su hijo pruebe los tapones para los oídos o los auriculares con cancelación de ruido para ayudarlo con la sensibilidad del sonido.

También es una buena idea hablar con anticipación con las personas acerca de las necesidades de su hijo si va a algún lado; es posible que puedan ajustar algunas cosas para que sea más fácil. Por ejemplo, si está haciendo una cita de juego para su hijo, puede pedir que esté en un lugar que le sea familiar. Podrías buscar cines que tengan proyecciones de películas 'sensoriales'.

Si su hijo necesita más estimulación desde el medio ambiente, puede probar estas sugerencias:

  • Organice un tiempo extra de juego afuera.
  • Dele juguetes que sean extraestimulantes, como plastilina o una pelota blanda.
  • Tener un momento determinado del día para escuchar música o saltar en el trampolín.
  • Hable en voz alta de manera exagerada a su hijo si tiende a ignorar los sonidos.

Conciencia del dolor

Algunos padres de niños con trastorno del espectro autista (TEA) que no son sensibles dicen que sus hijos a veces parecen no darse cuenta del dolor. Por ejemplo, es posible que los niños no se den cuenta cuando los objetos están demasiado calientes, o no reaccionan a las experiencias que los niños en desarrollo típicamente encuentran dolorosos, como romperse un brazo en una caída grave.

No sabemos mucho sobre cómo los niños con trastorno del espectro autista (TEA) procesan las sensaciones de dolor. Pero los niños con TEA no parecen experimentar un dolor diferente al de otros niños. Puede ser que ellos expresar el dolor de manera diferente de otros niños

Ayudar a los niños que parecen menos conscientes del dolor.
Si su hijo parece no darse cuenta del dolor o tiene una sensación reducida de dolor, hay varias cosas que puede hacer para ayudar:

  • Enséñele a su hijo qué objetos son fríos y calientes: puede intentar etiquetar los objetos en su casa como "calientes" o "fríos", usando palabras o símbolos, como fuego y hielo.
  • Mantenga los objetos peligrosos fuera del alcance: cubra los objetos calientes como la estufa inmediatamente después de usarlos.
  • Hable con los profesionales de la salud de su hijo: los profesionales de la salud confían en señales como las expresiones faciales o las acciones para saber si su hijo experimenta dolor, por lo que es importante que sepan si su hijo expresa dolor de una manera inusual.

Obteniendo ayuda para las sensibilidades sensoriales

Los terapeutas ocupacionales pueden ayudar a los niños con trastorno del espectro autista (TEA) a lidiar con su entorno, incluido el manejo de las sensibilidades sensoriales, la permanencia en la tarea y el desarrollo de la coordinación y el equilibrio motor. También pueden ayudarlo a idear estrategias apropiadas si su hijo se autoestimula o 'stims'.

Los dietistas y los patólogos del habla podrían ayudarlo si su hijo tiene sensibilidades al gusto y al olfato que también causan problemas alimenticios.

Si cree que están ocurriendo algunos problemas sensoriales porque su hijo no está viendo correctamente, un optometrista puede controlar la visión de su hijo. Al igual que otros niños, su hijo con TEA podría tener un problema visual.

Si su hijo ignora los sonidos y las personas que hablan, un audiólogo puede controlar su audición. Esto lo ayudará a descartar cualquier problema de audición.

Si el comportamiento de su hijo se lastima a sí mismo o a otras personas, es mejor obtener asesoramiento profesional. Un Board Certified Behavior Analyst® u otro profesional experimentado puede ayudarlo a comprender y manejar el comportamiento de su hijo. Un buen primer paso es hablar con su pediatra o psicólogo.

Para obtener información sobre una amplia gama de terapias para niños con TEA y los especialistas que las brindan, puede visitar nuestra Guía para padres sobre terapias.